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Religión

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De acuerdo con el censo norteamericano del 2000, 70% de las familias hispanas/latinas se identifican como católicas. El segundo grupo más numeroso probablemente es protestante, seguido por personas que no se consideran miembros de ninguna iglesia (incluyendo no creyentes), después judíos, y finalmente un reducido número de hispanos/latinos recientemente convertidos al Islamismo (según recientes artículos en la prensa).

 

Las enseñanzas tradicionales del cristianismo, del judaísmo y del Islamismo enseñan que la homosexualidad es algo malo, un pecado. Estas enseñanzas han influenciado profundamente la cultura hispana/latina sembrando en ella el rechazo y la condena hacia los homosexuales. Hoy en día, numerosos líderes, profesores y estudiosos de muchas comunidades religiosas han reexaminado y abandonado esta creencia.  Sin embargo, aquellos que persisten en mantenerla, continúan ejerciendo considerable influencia en la sociedad. En Estados Unidos, incluyendo las comunidades hispanas/latinas, la Biblia es una fuente citada con frecuencia por aquellos que condenan la homosexualidad.

Los que usan la Biblia de esta manera respaldan su punto de vista con una  lectura literal de los textos. Cabe puntualizar que no hace mucho, la esclavitud, la opresión a las mujeres, la discriminación racial y el  genocidio han sido justificados mediante la lectura literal de ciertos versículos de la Biblia. A pesar de esta experiencia histórica, muchos grupos religiosos fanáticamente conservadores continúan interpretando erróneamente pasajes de la Bibia, tomando citas fuera de contexto, ignorando su orígen histórico y cultural para usarlas como armas en contra de las personas que odian y temen.  

Con respecto a la práctica de tomar pasajes de la Biblia literalmente y fuera de contexto, la Reverenda Lynn López señala en De Colores: “Si tomamos   versículos de la Biblia literalmente y fuera de contexto, hay versículos  que nos exigen a apedrear a muerte a nuestros hijos si han sido irrespetuosos. Hoy en día nunca se nos ocurriría pensar en hacer eso”.

Aquellos que utilizan la Biblia para atacar a los homosexuales van en contra del principal propósito de la Biblia,  especialmente el mensaje de inclusión y amor de Jesús. Él predicaba a sus discípulos que su mensaje es para todos y que se debe vencer los prejuicios con amor. Las personas que insisten en usar la Biblia para oprimir a la gente gay nunca mencionan, como enfatiza la Reverenda Lynn López, que “Jesús jamás habló en contra y  ni mencionó el amor entre personas del mismo sexo”.

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